martes, febrero 14, 2006

Orgía neuronal

Siempre escribo en posición horizontal. Parece que mis neuronas narrativas por problemas estéricos no se encuentran en la verticalidad. Creo firmemente que mis neuronas están convencidas que la horizontalidad es mi estado de alerta, y no las culpo ya que mi amor excesivo por las horas de sueño puede despistar a más de una neurona incrédula. Lo que no deja de asombrarme es la inquietud que les entra en el preciso momento en que cierro los ojos. Una orgía de neuronas que se tocan unas si y otras también, y los sin sentido están a la orden y entonces sueño imposibles, y vivo muchas vidas, y viajo a lugares insólitos y conozco a gente desconocida, y me detengo justo ahí donde siempre quise y nunca lo hice, y soy un poco yo y un poco la que quiero ser, y al final abro los ojos haciendo fuerza por volverlos a cerrar, y los sueños se esfuman, pero queda un murmullo de neuronas juguetonas que se ríen en voz baja, hasta que por la noche, se vuelven a encontrar.

miércoles, febrero 08, 2006

Un día como hoy...

…cuando no te sentís parte de nada, cuando andas por la vida por inercia, cuando estés donde estés sentís que en realidad nadie se da cuenta de tu presencia, que la vida te pasa por adelante, por los costados, que se te mete por los poros y ni siquiera atinás a respirarla. Cuando querés alejarte de todo y de todos y desaparecer por un tiempo, cuando ya nada te resulta divertido, cuando nada te resulta placentero. Cuando sentis esa necesidad de perderte en un bosque, en un libro, en donde sea, pero perderte y que no te encuentren. Cuando no estas conforme con lo que sos, con lo que tratas de ser o con lo que aparentás ser. Cuando estas líneas tan grises son mías y no las quiero…

jueves, febrero 02, 2006

Conspiración Estelar

El cielo lleno de estrellas nos invita a mirarlo, vos y yo tan obedientes, no podemos o no queremos negarnos. Y la noche transcurre entre risas, palabras y estrellas, y el cascarudo de las siete vidas dando vueltas por nuestros dedos y el pasto que se me enreda en el pelo, y tus ojos, siempre tus ojos que lo dicen todo, y tu risa, tan blanca, tan linda. Y las estrellas nos llaman a explicarlas, y entonces somos dos eximios astrónomos y conocemos todos los nombres y todas las formas de todas y cada una de ellas. Y las horas pasan y seguís tendido al lado mío, y no quiero que llegue el día, no quiero que esta magia termine. Quiero quedarme con este momento intacto en mis recuerdos, quiero recordar cada diálogo, cada gesto cada movimiento con precisión divina. Y volver a esa noche todas las veces que mi mente pueda evocarla, volver a ese cielo, volver a vos.