sábado, setiembre 24, 2011

No me gusta

No me gusta pensar tanto, todo el día. No me gusta tener miedo de noche y dormir con la luz prendida. No me gusta el lado derecho de mi cama vacio. No me gusta cuando está ocupado por gente que no conozco. No me gusta tener que levantarme a abrir la puerta y menos en invierno. No me gusta la resaca.

No me gusta no saber decir que no. No me gusta ser frágil pero no me gusta tener que ser fuerte porque si. No me gusta el dolor físico, no lo tolero. Menos me gusta el dolor ajeno. No me gusta el maltrato psicológico y la gente que se cree diplomada en relaciones humanas.

No me gusta vestirme con colores claros, ni que ya no me entre ningún pantalón. No me gusta que una pollera corta sea motivo para un comentario totalmente repulsivo. No me gusta la sociedad del consumo al extremo. No me gusta que los demás me digan qué cosas materiales necesito para ser feliz cuando yo sé perfectamente que no necesito nada más que lo que tengo.

No me gusta la lluvia boba, que no moja pero eriza el pelo. No me gustan las mujeres que hablan demasiado del pelo. No me gusta tener mal aliento por las mañanas. No me gustan los hombres buenos, siempre locos y complicados. No me gusta que la gente me quiera conseguir un novio, no lo necesito, no lo quiero la mayoría de los días.

No me gusta la violencia. No me gustan las ideología ni nada que valore tan poco lo vida humana. No me gusta la vejez deteriorada. No me gusta la muerte, le tengo pánico.

No me gusta la gente que padece la vida en lugar de vivirla. La gente que juega con la gente. Que usa a la gente. No me gustan aquellos que se creen dueños de la verdad. No me gusta la mentira.