jueves, junio 24, 2010

Armisticio

«Con fecha de hoy retiro de tu vida mis tropas de ocupación. Me desentiendo de todos los invasores en cuerpo y alma. Nos veremos las caras en la tierra de nadie. Allí donde un ángel señala invitándonos a entrar. Se alquila paraíso en ruinas».

Juan José Arreola

lunes, junio 21, 2010

Me gusta y no me gusta

(me gusta parte 1)

Ver las gotas de lluvia deslizarse por la ventana, el olor a lluvia, a tierra mojada. El ruido a lluvia en un techo de chapa. Pararse bajo la lluvia, abrir los brazos, cerrar los ojos mirando hacia arriba y sentir como las gotas te golpean la cara…

Las tormentas eléctricas desde lejos, cuando son una luz casi tangible. La luz que predice el sonido estrepitoso del trueno que viaja más lento. Dormir con tormenta eléctrica cuando estoy acompañada…

El otoño, el olor a otoño, el sol de otoño que hay que buscarlo para que caliente. Estar adentro de un auto al sol cuando es otoño. Las hojas en el piso, colchones de colores para tirarse de espalda…

El mar. Calmo y sereno, torpe y enojado, de verdes a turquesas o azul intenso. Mirar el mar en silencio, mejor si hace frio. Entrar al agua y sentirse liviano. Hacer la plancha y mirar el cielo con los oídos llenos de ruido a mar. Subir las olas con las manos arriba y sentir que vuelo por un segundo. Los peces adoradores de las uñas de los pies rojas, que muerden y juegan haciendo cosquillas. Las noctilucas, dejar estelas fluorescentes detrás de uno, a los costados, por todos lados. Salpicar luz, luz que pica. Sentarse en la arena, undir las manos en la arena seca. Perderse en las llamas de un fuego, con el mar como música de fondo. Juntar piedras verdes en la orilla y mojarlas para que sean del verde que quiero…

Los atardeceres y amaneceres caleidoscópicos. Colores pastel que encandilan. La luna saliendo en el Cabo, naranja y enorme como un sol. El cielo completamente celeste. El cielo con nubes perfectas, con nubes con formas o nubes de algodón. Los cielos grises verdosos. Las noches de terciopelo negro y millones de estrellas. Esperar la primera estrella. Acostarse en la arena de noche mirando fijamente hacia arriba hasta perder la noción del arriba y el abajo y la sensación de caerte en al cielo.

Caminar descalza por el pasto, tirarme en el pasto a escuchar música. El olor a pasto recién cortado. Las flores silvestres que nacen sin pedir permiso…

El viento en la cara, que te hace sentir viva. Sacar la cabeza por la ventana del auto, cerrar los ojos y que te vuele el pelo o sacar la mano y moverla haciendo olitas. El viento tibio de las noches de verano…

Los bichos de luz, una invasión de bichos de luz en un campo. Los guitarreros, atraparlos con el puño cerrado y que te canten en el oído. Los bichos de humedad o bichos bolita, jugar con ellos suavecito como si fueran pelotitas con patas. Las mariposas, de vida efímera y colores tornasolados…