10.2.07
Y así porque si la realidad te da un sacudón, te deja con un nudo en la garganta de saber que esta vez no pero de puro milagro. Y así porque si te deja esa sensación de angustia, de vacío, de saberte insignificante, indefenso en este mundo psicópata y asqueroso. Y las ganas de gritar y de llorar. Hoy me convenzo que no hay explicaciones posibles, que no hay justicia posible, que no hay en este maldito día una puta razón para creer que merece la pena que llamen a este existir de mierda tener una vida. Nos sacaron de las manos la insignificante cuota de seguridad que nos quedaba, lo poco que nos habían dejado tener. Y saber que mi insípida naturaleza no me dejaría matarlos por más que pudiera y por más que se merezcan eso y muchas cosas más. Y saber que no hay consuelo válido para una juventud descreída. Y ya no creer en nada ni en nadie, ni siquiera en uno mismo…
